Un abrazo entre las dos orillas de la Literatura Cubana: la que se escribe en la isla bajo el ámbito de "la maldita circunstancia del agua por todas partes", al decir de Piñera, y la que nace en esos múltiples sitios adonde muchos cubanos han ido a crear sus mundos literarios, se produjo en el mismo momento en que se abrieron las plicas de las dos obras ganadoras de los Premios de Novela Plaza Mayor 2005, convocado por la editorial que da nombre a este concurso.
Más allá de la decisión, se sumaba un nuevo peldaño en el ascenso de las aspiraciones del proyecto editorial Colección Cultura Cubana: seguir dando pruebas de que los marcos de la literatura no conocen fronteras, coerciones de ninguna índole, ni frenos por intereses siempre transitorios; seguir demostrando que la calidad es igual de alta lo mismo en La Habana, en Santa Clara, en Las Tunas que en Estocolmo, Sydney, Nueva Jersey o Miami.
Cuando en la Feria del Libro Guadalajara 2002 se concibió la idea de este premio, todos los escritores cubanos que allí asistieron invitados por la editorial Plaza Mayor, coincidieron en su carácter único: se trataba de un premio convocado para cubanos, desafiando los extremismos y las divisiones y exclusiones por conceptos extra literarios que plagan muchos escenarios de las letras cubanas en Cuba y el exterior; se trataba de un premio que se otorgaría a la calidad literaria, sin que importara el lugar donde viviera ese escritor cubano, la ideología que profesara ese escritor cubano, ni ningún otro de sus credos. Importaba su maestría de escritor volcada en la novela que presentaría a concurso.
En la primera convocatoria un consagrado escritor residente en la isla se alzó con el premio: Gregorio Ortega, recientemente fallecido, autor de una amplísima y muy respetada obra narrativa. Otro residente en la isla, el joven narrador Miguel Terry Valdespino, obtuvo la Primera Mención. Ambas obras, así lo hizo saber el jurado en aquella ocasión, estaban a la altura de lo mejor que se escribe en Cuba hoy.
En esta segunda convocatoria, las sorpresas fueron todavía más agradables.
Las interioridades de un premio
El jurado, integrado por los escritores Manuel Clavell Carrasquillo, de Puerto Rico, Eugenio García Cuevas, de República Dominicana, y Ricardo Cobián, cubano puertorriqueño, tuvo un arduo trabajo para determinar el Premio y la Primera Mención entre las cinco novelas finalistas, de un total de 89 presentadas a concurso en esta convocatoria.
Sobre los jurados
Manuel Clavell Carrasquillo
Nació en San Juan, Puerto Rico (1975). Bachillerato en Ciencias Sociales con concentración en Ciencias Políticas, UPR Río Piedras. Cursos conducentes al grado de Maestría en Artes con concentración en Literatura Comparada (Todo menos la disertación, "ABD"). Crítico literario de la Revista Domingo del periódico El Nuevo Día.
Eugenio García Cuevas
Nació en la República Dominicana. Su poesía, artículos de periódico y sus ensayos han sido recogidos en numerosas publicaciones. Autor de varios libros: La palabra sin territorio: hablar en la posguerra fría, Juan Bosch. Novela, historia y sociedad, Literatura y sociedad en los años 70, Miradas en tránsito. Dominicanos, haitianos y puertorriqueños y otras situaciones en primera persona y Estaciones encontradas. Ha ganado importantes premios de periodismo en Puerto Rico, así como premios por sus ensayos en su natal República Dominicana. Enseña cursos de Géneros Literarios en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Bayamón. Es Editor en Jefe del periódico Diálogo, de la Universidad de Puerto Rico, que circula mensualmente a través de toda la isla. Ha sido crítico literario en los principales periódicos de Puerto Rico.
Ricardo Cobián
Escritor cubano puertorriqueño. Llegó a Puerto Rico en 1961. Poeta y crítico de iteratura. Especialista en Semiótica del Teatro y Teatro Puertorriqueño. Profesor de Literatura en la Facultad de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Autor de varios libros: Caminante adjunto, Un día me quedé solo, Estrellas y prisioneros y Anatomía del deseo.
Muchas lecturas y varias reuniones luego, se llegó al veredicto final, y tal como lo establecen las bases, se procedió a conocer la identidad de los cinco finalistas mediante la apertura de las plicas de identificación, que fueron, en orden de inscripción:
Finalistas
OBRA 11. Las mil y una poses. Seudónimo: El caballo de Atila Autor: Osmany Oduardo Guerra (Las Tunas, Cuba)
OBRA 38. El círculo de los infieles. Seudónimo: Oseas Autor Alberto Garrido (Las Tunas, Cuba)
OBRA 42. Retorno a Bayanabo. Seudónimo: Juan Laguna Autor: Antonio Alvarez Gil (Estocolmo, Suecia)
OBRA 48. Salidas de emergencia. Seudónimo: Al combate, corred, bayameses Autor: Alexis Romay (Nueva Jersey, EE.UU.)
OBRA 77. Sombras. Seudónimo: Bebé Autor Lorenzo Lunar Cardedo (Santa Clara, Cuba)
Nuevamente se asistía a una realidad indudable: entre los finalistas, al menos cuatro autores pertenecen a ese amplio listado de nombres imprescindibles en la actual narrativa cubana, y el menos conocido ya tiene una destacada labor en la crítica y el periodismo literarios en importantes revistas culturales del exterior.
Por esa razón, el veredicto había sido tan difícil: la calidad estaba garantizada, y cualquiera de las cinco obras se hallan a la altura de lo mejor que hoy se escribe en nuestras letras cubanas.
Los premios
Concedidos POR UNANIMIDAD, los premios en esta segunda convocatoria corresponden a:
PREMIO DE NOVELA Obra: Sombras. Autor: Lorenzo Lunar Cardedo (Cuba)
PRIMERA MENCION Obra: Retorno a Bayanabo Autor: Antonio Álvarez Gil (Suecia)
El Premio de Novela Plaza Mayor es convocado cada año y está dotado con $5,000 dólares para la obra ganadora y $1,500 dólares para la Primera Mención. La obra ganadora es publicada en la Colección Cultura Cubana, de Plaza Mayor, y tiene su presentación durante la Feria Internacional del Libro en La Habana, en el mes de febrero.
Sobre los autores y las novelas premiadas: 
lorenzo lunar cardedo
(Santa Clara, 1958). Narrador y crítico. Ha publicado los libros "El último aliento" (cuento, 1995), "Échame a mí la culpa" (novela, 1999), "Cuesta abajo" (novela, 2002), "El que a hierro mata" (ensayo, 2002), "Que en vez de infierno encuentres gloria" (novela, España, 2003). Próximamente saldrá publicada su novela "...de dos pingüé", por la editorial Capiro de Santa Clara. En 1996 obtuvo el Premio Nacional de Novela Policial "Aniversario de la Revolución". Ha sido ganador dos veces del Premio Internacional de Relatos Policiales Semana Negra, de Gijón (1999 y 2001) y de la Bienal de Narrativa de Santa Clara (1994, 1996).
Su novela "Que en vez de infierno encuentres gloria" ganó los premios Brigada 21 y Novelpol, a la mejor novela negra publicada en España durante el 2003, y obtuvo la única mención del jurado en el Premio Internacional de Dashiell Hammet, que se otorga a la mejor novela negra publicada cada año en todo el mundo de la lengua española.
Novela: Sombras
A partir de la inocente visita de una italiana (Bianka Roxana) a la ciudad de Santa Clara, va a desatarse una ola de delitos que contaminaran a todos los que, aun cuando fuera de casualidad, estuvieron cerca de la turista, que desaparece. Esta visita, que transcurre en uno de los clubes nocturnos alternativos más reconocidos en Cuba (El Mejunje) da pie a que comiencen a develarse algunos vicios como el de la droga, la prostitución, la promiscuidad sexual, el alcoholismo, bajo el enfrentamiento de dos ejes de una tesis: la doble moral de una sociedad de máscaras. Mientras la policía busca las pistas para encontrar a la desaparecida italianita (que por una ¿rarísima? coincidencia tiene los mismos vicios que sus nuevos amigos cubanos) se asiste al estallido (precisamente por esa desaparición) de un grupo de traumas sociales, familiares, éticos, que van a conformar esa atmósfera negra que se respirará hasta la última línea de la novela: relaciones incestuosas, la doble moral y el uso de ciertas máscaras, los vicios de algunas zonas marginales de la juventud, la corrupción policial, el ámbito de la cárcel y sus traumas, el nuevo universo de clases sociales y de podredumbres que ha traído a la isla la conversión de Cuba en un paraíso turístico, entre otros males. Todo es negro en la novela de Lorenzo. Todo, como sombras, mancha de oscuridad. Todo es triste. Un cementerio de ilusiones, de pasiones, de sueños desanda en estas páginas.
antonio álvarez gil
Narrador y traductor literario. En 1983 obtuvo el Premio David, otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) con su libro de cuentos Una muchacha en el andén (Ediciones Unión, La Habana, 1986).
Posteriormente publicó Unos y otros (Ed. Unión, La Habana, 1990), Variaciones sobre un tema de Bulgakov (Ed. La Puerta de Papel, La Habana. 1991), Del tiempo y las cosas (Ed. Unión. La Habana. 1993) y Fin del capítulo ruso (Hd, Vinién. Montevideo. 1998). Su novela Náufragos resultó ganadora del V premio de novela Ciudad de Badajoz y apareció en 2002 bajo el sello de la editorial española Algaida. Las largas horas de la noche (finalista del premio Casa de las Américas 1993 y mención del concurso de la UNEAC) fue publicada en 2003 en Plaza Mayor, Puerto Rico.
Álvarez Gil aparece incluido en antologías del cuento cubano contemporáneo. Cuentos y artículos suyos han aparecido en publicaciones de España, Italia, Suecia, Estados Unidos y Latinoamérica. Es miembro de la Asociación de Escritores de Suecia. Desde 1994 reside en Estocolmo.
Novela: Retorno a Bayanabo
Una feliz y exitosa funcionaria del Ministerio de la Industria Básica sufre un accidente y los cambios que se operan en su físico, por horrendas quemaduras, cicatrices y heridas, también cambiarán su vida y le harán hundirse en un mar de reflexiones que pondrán en evidencia problemas acuciantes de la actual realidad cubana, básicamente, los referidos a los traumas de la división familiar por el exilio, el éxodo ilegal de cubanos hacia la Florida, las difíciles condiciones de vida impuestas a los cubanos por el llamado "bloqueo interno" y por el bloqueo norteamericano.
A partir de una coyuntura que une invisiblemente las vidas de varios protagonistas de la novela: el naufragio en las costas de la Florida de una embarcación de cubanos que huyen de la isla, esta novela realiza una inquisitiva mirada en la convulsa y cambiante cotidianidad social de la isla, pero desde la interesante y novedosa perspectiva de quienes, de algún modo, se encuentran en ciertas escalas medias del poder político y económico en Cuba, una visión en la que se develarán, mediante un tratamiento humanísimo de los avatares personales de los protagonistas, muchas de las actuales disyuntivas que se plantean en Cuba y otros países sobre los problemas del sistema social imperante en la isla. Una novela de tesis que hará reflexionar, que divertirá por momentos y que nos enfrentará a mecanismos silenciosos y públicos muy conocidos por los cubanos.
|